Compraste el mejor café artesanal, pero si no lo cuidas, en pocos días perderá esa magia.
Conservar café molido requiere protegerlo de cuatro enemigos: el aire, la humedad, la luz y el calor.
El mito del refrigerador
Mucha gente guarda el café en el refrigerador pensando que durará más. ¡Error! El café es higroscópico, lo que significa que absorbe los olores y la humedad de su entorno.
Si lo guardas junto a la cebolla, tu café terminará sabiendo a cebolla.
Además, los cambios de temperatura condensan humedad dentro de la bolsa.
La forma correcta de guardarlo
- Su propia bolsa:
Las bolsas de Toxtli están diseñadas para protegerlo. Si tiene válvula de desgasificación, no la bloquees; permite que el CO2 salga sin que entre oxígeno. - Lugar fresco y oscuro:
Una alacena lejos de la estufa es el lugar ideal. - Frascos herméticos:
Si decides sacarlo de la bolsa, usa un frasco de vidrio oscuro o cerámica con sello de goma.
Cuidar tu café es respetar el trabajo del productor y asegurar que cada mañana tengas la mejor experiencia posible.
